BBVA prevé contratar un millón de tarjetas nuevas en los próximos dos años y alcanzar así los 11 millones de tarjetas, al tiempo que avanzará en la adaptación del 90% de su dinero de plástico al sistema de seguridad del chip, informó hoy el director de Medios de Pago de la entidad, Juan de Lapuerta. Para alcanzar este objetivo, la entidad que preside Francisco González lanza al mercado una nueva familia de cuatro tarjetas para particulares que pretende adaptarse a las preferencias de pago de sus clientes, ya sea prepago, débito, crédito o revolving; hacer más sencillo su uso y reforzar la seguridad. Las nuevas prestaciones no supondrán un aumento de las comisiones, avanzó Lapuerta, tras precisar que BBVA aplica cuotas "por debajo de la media", no las ha variado en los últimos dos años y la mayoría de sus clientes "no las pagan". Los tipos de interés de operaciones de crédito y revolving se adaptarán al cliente y serán inferiores al 7%, agregó.