Banesto ha sido extremadamente conservador en sus cuentas del cuarto trimestre. La entidad que preside Ana Patricia Botín realizó un saneamiento extraordinario de 148,6 millones de euros, por lo que su beneficio neto se redujo a 6,2 millones de euros, un 95% menos que en el mismo periodo de 2008. Además, las insolvencias suben a 120,9 millones en el cuarto trimestre, un 26,3% más que en 2008. La reducción de costes y las mayores comisiones son otra constante, al tiempo que se observa una desaceleración en el margen financiero, pilar sobre el que la banca mediana ha sostenido sus cuentas en 2009.