El Banco Popular se ha comprometido a absorber este mismo año el impacto del saneamiento de sus activos inmobiliarios, que le requerirá un esfuerzo de 3.450 millones de euros, pese a que inicialmente cuenta con dos ejercicios para hacerlo. La reforma financiera que aprobó el Consejo de Ministros el pasado viernes obliga a la banca a realizar un saneamiento extraordinario de sus activos inmobiliarios de 50.000 millones de euros, y les da un plazo de un año para acometerlo, salvo en las entidades que se fusionen, que contarán con dos ejercicios.