El consejero delegado del Popular, Roberto Higuera, anunció hoy que el banco cerrará hasta 300 sucursales durante este año y el siguiente para avanzar en la reducción de costes y ganar en eficiencia, anticipándose a las recomendaciones realizadas por el Banco de España sobre la necesidad de depurar el exceso de capacidad instalada para superar la crisis. En la rueda de prensa para presentar los resultados trimestrales del Popular, Higuera puntualizó que el banco ha eliminado 70 oficinas durante el primer trimestre de 2009 y prevé cerrar un total de 150 sucursales tanto este año como en 2010. Además, pronosticó que el resto de bancos tendrán que seguir la senda dibujada por la institución que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez