El beneficio atribuido de Acerinox ha caído un 70% en los nueve primeros meses del año hasta los 125 millones de euros. Según la nota remitida a la CNMV, la facturación fue de 4.281 millones de euros, un 21,6% menos. La compañía destaca que la demanda de los aceros inoxidables en el tercer trimestre se ha visto "muy afectada" por la crisis financiera internacional. En este sentido, Acerinox espera una reactivación en cuanto los precios del níquel se estabilicen en la bolsa de metales de Londres.