Acerinox perdió 93 millones de euros en el primer trimestre de 2009 frente a un beneficio de 67 millones de euros en el mismo periodo de 2008. En un trimestre de nivel muy bajo de demanda por la recesión mundial y el parón de la actividad industrial, el grupo facturó 617 millones de euros, un 60,5 por coiento menos que un año antes. "La estabilidad del níquel en los últimos meses unida al muy bajo nivel de existencias nos hace confiar en una recuperación del mercado para el tercer trimestre", comentó la empresa.